Hay olores que te transportan directamente a momentos felices. El de unas magdalenas caseras recién horneadas es, sin duda, uno de ellos. Y si además llevan ralladura de limón y lima, el aroma cítrico que llena la cocina es pura alegría.
Estas magdalenas de limón y lima son suaves, tiernas y con una miga esponjosa que se consigue gracias al reposo de la masa durante toda la noche. Son perfectas para acompañar el café de la mañana, una merienda en familia o para regalar un pedacito de cariño casero.
Además, son muy fáciles de preparar y no necesitan ingredientes complicados. Un poco de paciencia (y una buena ralladura de cítricos) es todo lo que hace falta para conseguir ese sabor auténtico de siempre.

🛒 Ingredientes (para 12 unidades)
2 huevos M y 1 clara
175 g de azúcar blanquilla
190 g de aceite de girasol
Ralladura de 1 limón y 1 lima (solo la parte blanca)
60 ml de bebida de nuez (o leche normal)
210 g de harina de repostería
7 g de impulsor químico (tipo Royal)
3 g de sal
Azúcar para espolvorear
👩🍳 Preparación paso a paso
Preparar los ingredientes secos
Tamiza la harina junto con el impulsor químico y la sal. Reserva.
Batir los huevos y el azúcar
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que tripliquen su volumen. Puedes usar varillas eléctricas para conseguir una textura aireada y ligera.
Incorporar el aceite
Sin dejar de batir, añade el aceite poco a poco, en forma de hilo fino, para mantener el aire en la mezcla.
Aromatizar
Agrega la ralladura de limón y lima. Si prefieres, puedes usar solo limón, pero la combinación de ambos da un punto de frescor increíble.
Añadir la bebida de nuez (o leche)
Bate ligeramente para integrar.
Integrar los secos
Incorpora la mezcla de harina en dos tandas, batiendo solo lo justo para que se integre. No sobrebatas, para mantener la esponjosidad.
Reposo en frío
Tapa el bol con film transparente y deja reposar la masa en el frigorífico toda la noche. Este paso es la clave para que las magdalenas suban bien y tengan ese copete tan bonito.
Horneado
Precalienta el horno a 220 °C, calor arriba y abajo.
Rellena las cápsulas de magdalenas hasta ¾ partes de su capacidad, espolvorea con azúcar blanquilla y hornea 5 minutos a 220 °C.
Luego, baja la temperatura a 180 °C y hornea unos 9–10 minutos más, hasta que estén doradas y al pinchar con un palillo salga limpio.
Enfriar y disfrutar
Deja enfriar sobre una rejilla… si puedes resistirte al aroma irresistible que saldrá del horno.

🌿 Un clásico que no falla
Estas magdalenas son el ejemplo perfecto de cómo las recetas sencillas pueden convertirse en las más especiales.
Su textura ligera, su perfume cítrico y ese toque dulce en la superficie las hacen irresistibles. Y lo mejor: aguantan perfectamente un par de días en una lata metálica o frasco hermético, aunque probablemente desaparezcan antes.
☕ Consejo de acompañamiento
Nada como disfrutar estas magdalenas con un café recién hecho, un té verde con menta o un vaso de leche vegetal bien fría.
Receta de Miriambuffa